Protecciones de pantalla, estuches resistentes, adaptadores de corriente para la oficina y el bolso, tarjetas de memoria y quizá un soporte para videollamadas. Muchos no están en la caja, pero cambian la experiencia diaria. Planifícalos por prioridad y calendario, evitando paquetes costosos que no usarás.
Según tu país, el impuesto puede variar notablemente y alterar cuotas o plazos. Las coberturas contra roturas accidentales no siempre compensan, pero combinadas con una funda bien elegida reducen grandes pérdidas. Lee exclusiones, tiempos de reparación y deducibles, y decide con números, no con miedo.
Configurar copias, mover datos y experimentar con accesorios puede llevar horas y algún tropezón: un vidrio mal colocado, un cable incompatible, una compra apresurada por ansiedad. Asigna presupuesto y tiempo para iterar con calma, devoluciones posibles y pruebas que eviten arrepentimientos caros después.